El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Buenas tardes, compañeras y compañeros diputados. Vengo respetuosamente a sugerirles que votemos a favor esta minuta del Senado sobre temas que tienen qué ver con temas del sistema político mexicano.
No descarto que, en efecto, existan muchos temas que están ausentes de esta minuta, pero quiero insistir en que estamos discutiendo una minuta con temas que tiene que ver con el sistema político de nuestro país.
No rechazo que sigamos discutiendo los temas grandilocuentes o de la vida terrenal en materia política. Yo mismo tengo posiciones, a veces divergentes dentro de mi mismo grupo parlamentario. Hay tema que para algunos son panacea y para mí son temas que envilecerían la participación de los diputados como la reconducción presupuestal o el veto del presidente al Presupuesto de Egresos de la Federación.
Pero sé perfectamente bien que estamos discutiendo una minuta del Senado con temas de gran importancia y que el debate que ya hemos dado aquí en esta Cámara largamente tiene que concretarse a estos temas, porque de otra manera ni resolvemos la minuta ni discutimos a profundidad los temas ausentes.
No hay que olvidar, sé que los parlamentarios que acuden a estos temas son gente que tiene una docta preparación en la historia de nuestro país, que México –fíjense todos– es un país que ha probado todos los sistemas políticos habidos y por haber, hemos sido imperio, hemos sido república central, hemos sido república federal, en 1824, así decidimos.
Pero después, en 36 y Las Siete Leyes, nos fuimos al extremo contrario, hemos tenido dictadura, hemos tenido pues una larga experiencia en constituir nuestro modelo del país, del que me siento muy orgulloso.
La razón de ser de este proceso está en que los mexicanos siempre tenemos la convicción de que vamos a construir nuestro propio paradigma. No creo, ni lo acepto, en la minoría de edad para los mexicanos que siempre tenemos que estar viendo cómo está el sistema norteamericano, qué dicen los italianos, cómo manejan sus cuestiones los lores ingleses, por qué no copiamos la institución que han aprobado algunas repúblicas centroamericanas o sudamericanas.
Yo, por el contrario, creo que este método profundamente mexicano, que no me atrevo a clasificarlo ni a calificarlo, es el que nos ha ido perfeccionando cada vez más un sistema de participación democrática, que necesariamente y forzosamente tiene que tener problemas.
Por eso estamos discutiendo una reforma, no un nuevo modelo de sistema político nacional. Es una reforma, debemos aceptarla como tal, debemos ver sus méritos, que algunos debe tener, estoy seguro que los tiene–, y debemos aceptar que este debate no va a concluir ahora ni es una valladar que estamos poniendo para insistir en la gran lógica de este pueblo generoso que ha sabido construir su propio sistema político, del que estoy muy orgulloso.
Votemos pues esta reforma, compañeras y compañeros, para profundizar en la discusión ordenada de los otros temas, en los que seguramente tendremos mucho interés en participar también. Muchas gracias.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Señor diputado, la diputada Teresa Incháustegui y el diputado Jaime Cárdenas quieren formularle una pregunta.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Con mucho gusto. Teresa.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Perdón, me informa aquí el señor vicepresidente que también la diputada Yolanda González y el diputado Benítez Treviño. Tiene la palabra la diputada Incháustegui, por favor, hasta por dos minutos, tanto para preguntar y para responder.
La Diputada Teresa del Carmen Incháustegui Romero (desde la curul). Muchas gracias, presidente. Diputado César Augusto Santiago, yo le tengo un gran respeto. Usted es uno de los parlamentarios profesionales que tenemos en esta Cámara.
Yo le quiero preguntar lo siguiente. En México todos los historiadores políticos señalan a 1968 como el gran momento de quiebre a partir del cual comienza una lucha del pueblo organizado, de la ciudadanía, por la democracia del sistema política.
Porque anteriormente, como usted lo ha dicho, pueden haber muchos cambios de sistemas, pero como decía un viejo lobo de la política, Gonzalo N. Santos, no importa socialismo, fascismo, lo que sea, siempre y cuando estemos arriba nosotros, decía en sus memorias.
El tema aquí es que después de 42 años de luchas por la democracia, ¿usted cree que está bien que estemos aprobando una reforma política que en materia de participación ciudadana –como aquí ya han dicho otros diputados- crea las bases o sienta los cimientos para la consulta popular?
¿Usted cree que la maduración que han tenido las luchas por la democracia en México merecen que les demos un atisbo de lo que están demandando y que solamente le pongamos bases, cimientos, que van a tardar mucho tiempo en madurar en una forma plena de ejercicio de la democracia participativa en el país?
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Teresa, primero quiero decirle que gracias por su comentario y aclararle: don Gonzalo N. Santos no es uno de mis clásicos. Perdone, casi no lo conozco. Me parece que es un personaje de la picaresca. No atiendo mucho sus recomendaciones. Lo digo para principiar, aclarando mi posición.
Le quiero decir que en efecto soy enemigo, en materia política, de las verdades absolutas, Teresa. Ni todo está mal ni todo está bien. Esa es la virtud de la verdadera política, el encontrar, decían los pensadores griegos, el justo medio, encontrar el equilibrio.
Ni tenemos por qué satanizar a la democracia representativa bien realizada, ni creamos que la supuesta democracia participativa es una panacea.
No sé por qué esa obsesión de que lo que yo pienso tiene que ser necesariamente como yo pienso. Es tan útil un modelo de democracia representativa bien realizado, como lo es también un avance, si vale el término, hacia formas de democracia participativa.
Le quiero decir, Teresa, que la democracia participativa no es nueva en nuestro país; ya hemos tenido en la Constitución esos modelos y que no han enraizado porque no se han usado, porque a pesar de que estuvieron el referéndum, a pesar de que estuvo el plebiscito en nuestra Constitución, no fueron usados por la ciudadanía y por eso eliminamos esas formas de democracia participativa.
Déjeme decirle, creo que en la democracia representativa. Pienso que el problema es cuando en cualquiera de los efectos y de las razones del poder no se atiende a la ética, hay motivos para las desviaciones que después queremos generalizar al sistema. No es un problema del sistema, es un problema de los que actuamos en el sistema. Por eso creo, Teresa, que tiene usted razón.
Hay que buscar nuevas formas de participación y hay que discutir una nueva ley de partidos políticos que por cierto…
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Concluya el orador.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: …mi partido presentó, aquí está en esta Cámara y nadie se ha acordado de ella. Muchas gracias.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Formule su pregunta el diputado Fernández Noroña, por favor.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Los dos, Jaime, con mucho gusto. Los dos, hombre, me siento honrado, los dos.
El diputado José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña (desde la curul): Pero uno por uno. Diputado, escuché con mucha atención tu intervención y no recuerdo, has hablado de que todos los regimenes políticos han sido…
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Regímenes.
El diputado José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña (desde la curul): …regímenes han sido usados en México. ¿Quisieras ilustrarnos de cuándo tuvimos un régimen parlamentario? No tengo ese dato.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Ay, mi querido, ahora sí lo prendí. Vea usted, consúltele al diputado Jaime Cárdenas, que es un gran constitucionalista.
¿Por qué la Constitución del 57 nunca realmente estuvo vigente? ¿Por qué, diputado? En esencia, porque esa Constitución cambiaba el modelo presidencial a uno de profundas raíces parlamentarias.
¿Por qué razón? Porque los constituyentes del 57, están aquí los nombres de varios de ellos en los muros –coincido con usted de que debiera estar Ignacio Ramírez–, son los más brillantes constituyentes que hemos tenido en este país y era obvio que teniendo una expresión constitucional de esa magnitud insistieran en que el sistema debiera ser parlamentario, para que ellos tuviesen una gran profundidad en el trabajo del gobierno que se estaba construyendo.
Amigas y amigos, lamentablemente la Constitución del 57 que a todos nos honra que este documento haya estado vigente, no fue derecho positivo casi nunca; hubo un disimulo en la Constitución, en todo el gobierno de Comonfort, toda esa época de la que hablaron ya ustedes, el sistema parlamentario fue propuesto en esa Constitución. Muchas gracias.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: La diputada Yolanda González.
La diputada Yolanda Eugenia González Hernández (desde la curul): Gracias, señor diputado. Le rogaría, si fuera usted tan amable de tener alguna opinión referente a la iniciativa popular y consulta ciudadana que nos la pudiera participar, sobre los umbrales, sobre los umbrales que tiene y que quedó ahora plasmado en el dictamen que se está discutiendo.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Mire usted, soy una gente que ha militado en esta Cámara de Diputados por muchos años. Creo que todo lo que hagamos para autodenigrarnos, demeritando el trabajo de la Cámara, le hace bien al Poder Ejecutivo. Entre más digamos que la Cámara no funciona, que aprobamos cosas inútiles, que no discutimos los temas, que no vamos al fondo de las cosas, el único que sale beneficiado es el Poder Ejecutivo. Entonces, si los propios miembros del legislativo se autodenigran y se muestran en su impotencia o en su incapacidad hay un poder que resulta beneficiario de esta crítica.
Por eso yo insisto en el tema de que hay que discutir la democracia representativa en sus orígenes y en sus defectos. Por qué no tiene éxito la democracia representativa. Por qué hay tantas desviaciones. Yo, por ejemplo, señalo una: no estoy de acuerdo con los senadores plurinominales; me parece que es una aberración al sistema de democracia representativa.
Yolanda, eso es lo que tendríamos que hacer. Tendríamos que ver nuestro modelo de democracia representativa y ver por qué, si es que no ha funcionado, no hemos tomado la decisión de hacerlo más eficaz.
No me niego a formas de democracia participativa como elementos reales para conducir un modelo de gobierno democrático. Sí me niego a que éstos sean usados para mecanismos políticos de proselitismo o, peor aún, para la denostación entre partidos, que parece ser es una obsesión.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: El diputado Jaime Cárdenas, por favor, su pregunta hasta máximo dos minutos.
El diputado Jaime Fernando Cárdenas Gracia (desde la curul): Muchas gracias, diputado. Aunque parezca comparecencia. Yo me quedé con una preocupación de lo que señalaba de que al fin y al cabo es una reforma que contiene algunos elementos.
Pero yo me pregunto y le pregunto: ¿puede haber una reforma política que promueva la democracia en este país si esa reforma política deja intocados a los poderes fácticos, si esa reforma política no atiende los problemas de la pobreza y no ve por la igualdad social? ¿Qué tipo de reforma política es ésa si mantiene la influencia indebida de los poderes fácticos, como ocurre en nuestro país, y si la desigualdad social se acrecienta todos los días en México? ¿Qué tipo de reforma política es ésta, diputado?
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Mire, diputado Cárdenas, usted sabe que le tengo respeto y afecto, usted lo sabe, pero en esto déjeme decirle que está usted en un error que yo quise evitar al inicio de mi intervención.
Yo nunca dije que ésta era una reforma política, usted lo dijo, yo no. El problema es que le pongamos a modificaciones al sistema político apodos, adjetivos y apelativos que no debiéramos usar.
No se trata, dije, de una reforma política porque en esto vamos a perdernos en nuestra concepción de qué significa o qué debe ser una reforma política. Yo dije, diputado Cárdenas, que estamos discutiendo una minuta del Senado que atiende temas propios del régimen político y del sistema de partidos en este país. Eso es lo que dije.
El problema es cuando entramos a la discusión de los clichés. Yo aquí en esta tribuna he dicho varias veces que mi opinión acerca de la famosa reforma del Estado es que nunca hemos podido avanzar en la reforma del Estado porque siempre estamos pensando de manera grandilocuente. Si concretáramos de manera muy pragmática cuáles serían aquellas cuestiones que habría que atacar y nos olvidáramos del gran enunciado, insisto, grandilocuente de la reforma del Estado, este país ya tendría mejores normas de convivencia y de participación política.
Olvidémonos del tema de reforma política, diputado Jaime Cárdenas, y avancemos en un debate racional, ordenado sobre todos los temas que en algunos de los cuales comparto sus ideas. Muchas gracias.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Para concluir las mociones de cuestionamiento, señor diputado César Augusto, tiene la palabra el diputado Humberto Benítez.
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: ¿Me vas a preguntar, Humberto? Muchas gracias.
El Presidente diputado Jesús María Rodríguez Hernández: Sonido en la curul del diputado Humberto Benítez, por favor.
El diputado Víctor Humberto Benítez Treviño (desde la curul): Con su venia, señor presidente. Yo quiero subrayar la importancia del dictamen que hoy estamos aprobando, no es ciertamente, como dice mi compañero diputado, una reforma del Estado, porque la reforma del Estado no existe, es un concepto unívoco compuesto de tres elementos: uno de ellos es el gobierno y los tres Poderes representamos al gobierno.
Pero tampoco hay que subrayar esta reforma, con uno de los temas de la reforma. Yo he escuchado, usted lo vio, en la Comisión de Puntos Constitucionales, si no hay reelección, no existe la reforma política. Decía Juan Pablo Marat, uno de los grandes jacobinos de la Revolución Francesa, que los hombres y los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla.
Hubo un presidente -usted lo mencionó, dictador-, duró 34 años en el poder, se levantó en armas contra Juárez en 1869 con el Plan de la Noria, diciendo que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el poder y ésta será la última revolución. Éste mismo dictador, en 1875 se levantó en armas contra Sebastián Lerdo de Tejada con el Plan de Tuxtepec, con el lema de Sufragio Efectivo, No Reelección, y se le olvidó, diputado, se le olvidó el lema, por eso fue un político incongruente.
Yo le pregunto, y usted sabe mi posición, mi oposición a la reelección de los legisladores, porque la reelección abre la puerta de la dictadura, es una de las grandes lecciones de la historia de México. Yo le pregunto a usted, ¿no cree que si establecemos la reelección le estamos privando de posibilidades a las generaciones emergentes de mexicanos?
El diputado César Augusto Santiago Ramírez: Bueno pues muchas gracias, diputado Benítez. Aquí en esta tribuna discutimos ese tema, cuando discutimos inicialmente la minuta del Senado, y yo tuve el honor de ser comisionado por mi partido para presentar nuestro punto de vista en el tema. Ya expresé aquí mis razones, yo soy como usted, no participo de la situación de que la reelección en este país es panacea. No, no es un tema fácil, yo lo entiendo; pero la historia como usted bien asume, está mostrando que en este país cada que ha habido un intento reeleccionista hay problemas muy serios en este país, todo el trafago de 1824 en adelante está dominado por ese afán, lográbamos apenas una cierta estabilidad y ya había la motivación para una reelección.
Es un tema en el que usted sabe muy bien que yo no estoy de acuerdo, ni los suscribo. Sin embargo esta es la minuta que estamos discutiendo y esto es a lo que me quiero concretar; la mejor forma de no avanzar es discutir todo para no arribar a nada. Por eso les pido, amigas y amigos que votemos esta minuta del Senado en sus términos. Muchas gracias.
